CARA N.E. DEL CRABIOULES Via Couzy

cara nordeste del Crabioules

 8 y 9 de agosto 2013

Otra bellefonada para la pocha Jean Couzy fue, para los que no lo conozcan, un alpinista que compartió cuerda con algunos de los más míticos alpinistas de los años cincuenta como Demaison o como Terray. Participó en la primera ascensión a un ochomil, el Annapurna, y fue el primero en alcanzar el Makalu junto a Terray . No sé muy bien por qué razón, Couzy dejó varias escaladas por el Pirineo, alguna muy conocida como el Gran Diedro del Spijoules, y otras no tanto como la difícil cara norte del Petit Vignemale o la NE del Crabioules.
primer largo


Cuando Chavi y yo llegamos al refugio del Maupas, estaba lloviendo y el guarda, muy amable, nos preguntó a dónde íbamos. Cuando le dijimos que a la Couzy del Crabiuoules, el hombre nos advirtió de cómo era la vía y se quedó tan preocupado, seguramente al verme a mí, que nos hizo prometerle que le llamaríamos a las siete de la tarde para decirle cómo nos iba. Por lo visto, desde que estaba de guarda, era la segunda vez que alguien iba a esta vía.

comenzando el largo de V+ El Chavi todavía no "chemeca"


Después de subir y bajar por bloques de granito y de atravesar un nevero con crampones y piolet, llegamos a la base de la pared. Habíamos acordado con Chavi que él escalaría los largos más difíciles, eso implicaba que yo escalaría por ellos de segundo, ¡qué bien! con la mochila cargada ¡qué mal! con las botas gordas, los crampones y la ropa de por si acaso pero con lo que no contaba era con lo que pesaba la condenada mochila, era como una lucha constante, una pesadilla, yo queriendo subir y ella empeñada en tirar para abajo. Respecto a la pared, pues eso, una cara norte del Pirineo, ya se sabe, roca mediocre y húmeda, clavos, no muchos, viejos, roñosos que a saber quién, cuándo y cómo se pusieron. En fin, lo que se conoce como “terreno de aventura”. Estas vía a las que me lleva Chavi (que por cierto está que se sale física y, sobre todo psíquicamente) siempre me proporcionan unas sensaciones que comienzan con un run run estomacal preescalatorio, continúan con un RUN RUN escalatorio (tenéis que imaginarme en la reunión bajo el largo de V+ (Lorenzo, me digo, que sólo es un V+!!) desde donde no veo nada y sólo oigo al Chavi que me dice: “…atento que voy” y, mientras la cuerda avanza muyyyy lentamente, oigo al Chavi "chemecar" y jadear como sólo él sabe hacerlo.
Y al momento de nuevo me advierte: “…atento que voy” y yo pensando: “pues, atento tú, que yo ya estoy al loro pero sólo puedo sujetare la cuerda” … y miro a la mochila, que la jodida pesa… y me pregunto cómo coño voy a subir por allí. “¡¡Chavi, si está difícil no te importe dejar algún alargue!! Y cuando por fín llego a la reunión (gracias Chavi por el alargue) estoy tan cansado, la reunión es tan incómoda y precaria que no insisto cuando Chavi me propone hacer él el siguiente largo (6ª ó A1)) Pero al final, cuanto toda la escalada ya es un recuerdo, la sensación es tan placentera que no puedo evitar desear que el Chavi me llame para acompañarle en su próxima Bellefonada.

Los que os sintáis seducidos por esta pared, atentos al penúltimo largo (V) porque no está muy bien descrito en la reseña, o por lo menos nosotros no lo supimos encontrar. Estuve yo navegando a la deriva en busca de la chimenea o canal de salida en travesía ascendente hacia la izquierda por terreno poco definido y expuestro (encontré dos clavos, uno lo saqué con la mano, y dejamos otros dos) haciendo maniobras que luego Chavi tuvo que apañarese para escalar con el muerto, quiero decir con la mochila. Pero al final, escasamente seis horas y media más tarde (¿no éramos caracoles?), llegamos a la cima del Crabioules Oriental.

Quedaba descender la cresta este hacia el collado (un par de pequeños rápeles), bajar los neveros y llegar al refugio (a las siete en punto, para tranquilidad del guarda) y bajar hasta el coche. Total unas quince horas, 840 metros de ascensión desde el refugio y unos 2.200 metros se descenso y mis rodillas doloridas para varios días, por no hablar de mi espalda. Seguimos la estupenda reseña y descripción de los anteriores ascensionistas que puede encontrarse en toposyreneens.unblog.fr (muy interesante por cierto) y que se ajusta bastante a la realidad (nuestra realidad, por supuesto)

Sólo alguna objeción o advertencia: cuidadín con los grados, nos parecieron un poco picantes, y ojo con los horarios, a nosotros nos costó subir al refugio tres horas y media y descender desde la cima hasta el coche más de cinco horas (sí, somos caracoles).

3 comentarios:

Jesus dijo...

Enhorabuena por vuestra actividad "clásica"
Que suerte encontrar todavía guardas que se preocupan por vuestra seguridad más que por que salga agua caliente en las duchas o este fresco el vino de la cena
Jesús C.

Anónimo dijo...

Y lo a gusto que duelen las rodillas y la espalda después de una actividad de estas!!!!

Chavi

Lasarte Anaiak dijo...

Esta la tenemos pendiente, ¡Queremos un croquis detallado!!