Norte del Pitón Carré, un rutón de los Ravier

Cara Norte del Pitón Carré, itinerario aproximado de la escalada
Magnífica reseña de Fede San Sebastian (blog Guias de Tena)
27 de agosto de 2015
Chavi, Javi Serrano y Lorenzo
Visto desde el refugio de les Oulettes de Gaube, el Pitón Carré es como una inmensa cuña encajada en la cara norte del Vignemale, entre la pared de la Pique Longue y la Punta Chausenque, perfilada por los couloires de Gaube y de la Y. Una pared sombría, a la que nunca le da el sol, oscura y repelente, sobre todo ahora que cada verano desaparecen los couloires y son sustituidos por canales negras, pedregosas y con un aspecto ruinoso. Una pared que no invita a ser escalada y en la que los Hermanos Ravier trazaron una de sus escaladas más conocidas y menos repetidas.
Hace exactamente treinta y cinco años, con mi entonces jovencísimo amigo Marcos Mairal, escalamos esta pared norte. En aquellos años se podía acceder a ella cómodamente remontando la pendiente nevada del couloir de Gaube. Pasados tantos años, todavía valoro más nuestra osadía juvenil de escalar esta pared con botas duras y con escasa información. Y todavía más al recordar que al día siguiente volvimos a la pared para escalar el espolón Noroccidental de la Punta Chausenque con un buen mochilón porque nos bajábamos por la ruta del Principe de la Moskowa hasta Bujaruelo para regresar a nuestra casa. ¡¡Qué jóvenes y qué fuertes estábamos!!
Marcos en la aproximación por el Couloir de Gaube, hace 35 años
Hace 35 años, en agosto, cómoda aproximación a la Norte del Pitón Carré
Escalando bajo los techos, con bota dura, que para eso era alpinismo
Una vista de los Couloires de Gaube y de la Y
En la travesía del largo clave 
Hacía tiempo que Chavi quería escalar la cara norte del Pitón Carré y no había forma de encontrar las condiciones aceptables. Cuando había nieve en el Couloir de Gaube la pared estaba excesivamente mojada, cuando la pared se secaba suficientemente, el Couloir estaba totalmente seco y parecía un suicidio meterse por allí.
Una información aparecida en Internet, en el blog "Guias de Tena" firmada por Fede San Sebastian que escalaron la pared en septiembre de 2013, acompañada además de una excelente reseña (¡se puede subir por el Couloir de Gaube aunque no haya nieve!) nos abrió los ojos y nos animó a intentarlo.
Hasta el otro día no se conjugaron los astros para ir hasta les Oulettes de Gaube; pared seca, buen tiempo, rimaya transitable y presencia de ánimo.  Para esta actividad Chavi no me tenía que convencer, me apetecía mucho acompañarlo porque es el tipo de escalada que más me gusta y desde luego, me autoapunto para unas cuantas más de este estilo. Y Javi, al que también le molan estos marrones, hizo un esfuerzo adicional para acompañarnos, recién venido del otro lado del mundo y además con un buen resfriado.
Cargados con todo el material (¿cómo es posible que pesen tanto las mochilas?) crampones, piolets y bota dura incluidos, emprendimos la penosa peregrinación desde Pont d’Espagne hasta les Oulettes , dos horas y media agobiados por el peso de las mochilas. Pero, como siempre que subo por allí, la aparición de las paredes nortes del Vignemale me parece sencillamente espectacular y siempre pienso que vale la pena el esfuerzo.
Nos informan que el paso de la rimaya está muy fácil y que el día anterior se ha escalado la NO de la Chausenque. En realidad nosotros no llevábamos un plan muy definido, la intención era hacer la Chausenque y si se podía, al día siguiente, el Pitón, pero viendo que la pared estaba bastante seca y que era la oportunidad que estábamos esperando, nos decidimos a probar con la norte del Pitón.
Aparecen por allí Toño Carasol, Xosé y Pedro que quieren escalar el Espolón Norte de la Pique Longue. Bien, nos veremos y nos animaremos los unos a los otros.
Un auténtico vendaval se desata por la noche y nos hace dudar a todos de si se podrá escalar al día siguiente. Afortunadamente nos decidimos a salir del refugio y el viento parece amainar algo al amanecer.
Gracias a los crampones cruzamos el glaciar sin problemas. Pobre glaciar, está en las últimas, apenas unos patéticos seracs que van cayendo por las rocas que afloran bajo él (durante este día escuchamos tres estruendosos derrumbes) y algunas grietas inofensivas. ¡Qué pena verlo así y qué suerte haberlo podido ver en su esplendor!
Nos repartimos  la escalada entre los tres. A mí me toca negociar con el couloir, ahora un canalón de resaltes de roca a veces pulida y llena de escombros por los que hay que transitar con sumo cuidado. Muchos tramos podrían hacerse en "ensenble" pero preferimos hacer largos aunque eso nos haga perder mucho tiempo en asegurar los pasos más difíciles y montar reuniones aceptables. Tardamos unas seis horas desde que salimos del refugio hasta que llegamos a la vía propiamente dicha, en estas condiciones hay que contar con que a la vía original se le han añadido al menos otros trescientos metros de escalada/trepada del canalón que de ninguna manera hay que despreciar.
Chavi y Javi se reparten el resto, Chavi escalará hasta la travesía, cinco largos, y Javi los cuatro restantes.
Son la una pasadas cuando comenzamos a escalar la chimenea de entrada. Estamos resignados a vivaquear si hace falta pero aspiramos a terminar la vía de día, que bajar, aunque sea de noche, no nos preocupa tanto.
La reseña de Fede San Sebastian es muy buena y con ella y mi escaso recuerdo de la escalada anterior, más bien el recuerdo de algunas fotos, seguimos el itinerario sin muchos problemas.
Aunque llevamos algunos clavos que hemos necesitado para el corredor, en la vía no empleamos ninguno. Los tramos más difíciles están equipados y además en ellos es donde está la mejor roca. Pero el Pitón Carré sigue la tónica del resto de paredes del Vignemale, roca descompuesta, ambiente muchas veces ruinoso pero en un magnífico marco de alta montaña en el que siempre se tiene la sensación de estar haciendo una gran escalada, comprometida y finalmente muy satisfactoria.
El largo clave, el quinto, está bastante seco y Chavi lo resuelve elegantemente. Es una travesía hacia la izquierda (6a)para sortear unos techos y que lleva a un diedro oculto (V+, 6b/Ao) donde Javi le coge el relevo. Ambos largos son los mejores de la vía.
Todavía nos quedan tres o cuatro largos para salir de la pared cuando vemos terminar el espolón norte a nuestros amigos. Ellos van a llegar sin problemas a cenar al refugio. Nosotros todavía no tenemos claro que no tengamos que dormir acurrucados en algún abrigo.
Las chimeneas de salida, sin ser difíciles, exigen toda nuestra atención porque la roca es bastante mala y aunque ya llevamos bastantes horas escalando, no queremos relajarnos. Finalmente vamos a salir con tiempo suficiente para llegar al camino de Baysselance de día.
Hemos tardado unas seis horas en escalar la vía, se está poniendo el sol y todavía tenemos que regresar al refugio. La idea inicial era recorrer la cresta hasta el Petit Vignemale, una bajada cómoda y sin dificultades, pero al asomarnos a la vertiente de Ossoue hace un viento tan fuerte que nos hace decidir bajar al glaciar y desandar la vía normal de la Pique Longue.
Como el glaciar de Gaube, el de Ossoue está también en las últimas. Ha desaparecido casi toda la nieve y ya solo queda una capa de hielo viejo de muy poco espesor por donde discurren numerosos riachuelos de fusión. Estos glaciares pronto serán un recuerdo de los viejos tiempos. Es lo que tiene el Cambio Climático.
Necesitamos los crampones para bajar por el glaciar y sorteando algunas grietas por las que ya asoma la roca, llegamos con las últimas luces al camino del refugio de Baysselance, y a las once, unas dieciséis horas después de haber salido de él, llegamos al refugio de les Oulettes de Gaube, bastante cansados y con un hambre atroz. Sacamos las cuatro cosas que tenemos por ahí para comer un poco y a dormir que ya es hora.
¡Qué jóvenes y qué fuertes estábamos antes! Ahora no me imagino cómo es posible tener fuerzas y ganas para volver a la pared al día siguiente como hicimos hace treinta y cinco años.
Al día siguiente, sin madrugar demasiado, desayunamos y regresamos a Pont d’Espagne y de vuelta a casa, paramos en Panticosa para escalar en Forronías. Por cierto, una preciosa vía, Capricornio, de 130 metros, V+ según la reseña aunque también podrían haber puesto 6a, que nadie se hubiera quejado.

Cruzando el glaciar de Gaube

Escalando por lo que antes era el Couloir de Gaube

Primer largo de la Ravier a la cara Norte del Pitón Carré
En el tercer largo
Comenzando el cuarto largo. al fondo la cima de la Pique Longue
Llegando a la cuarta reunión de la vía

Chavi comienza el quinto largo, el largo clave
Javi en el quinto largo y Chavi en la reunión


Javi resolviendo el sexto largo, uno de los más bonito
En las fisuras de salida
 Como el glaciar de Gaube, el de Ossoue está también en las últimas. Al fondo las cimas de Montferrat y Milieu
Autorretrato de los protagonistas
Lorenzo 

15 comentarios:

Jesús Sánchez dijo...

Muchas felicidades por la escalada y por haber disfrutado haciendo lo que más os gusta.
Un abrazo, Jesús

Oscar dijo...

Que Grandes!!!!
Enhorabuena a los tres!!!
Lorenzo, 35 años despues....eres fuente de motivación.
Ole...y ole!!!

Oscar dijo...

Que Grandes!!!!
Enhorabuena a los tres!!!
Lorenzo, 35 años despues....eres fuente de motivación.
Ole...y ole!!!

Antonio Anzas dijo...

Felicidades, que al final "el que la persigue la consigue". Que es de lo que se trata, que no se quiebren nuestras ilusiones.
Abrazos
Antonio

lorenzo dijo...

Ya conocéis al Chavi, es como el de la navajeta.
Los treinta y cinco años, si los miras desde antes, parecen muchos, pero si los miras desde atrás ya no parecen tantos, como se suele decir, "parece que fue ayer".

Lasarte Anaiak dijo...

Enhorabuena!

Cheba dijo...

Buah!!! Enhorabuena. Pedazo de actividad. Me ha gustado mucho el relato de la joven promesa de Peña Guara. Se nota que hay afición!!!
Lo dicho, enhorabuena por el RUTÓN y un abrazo a los tres

luichy dijo...

Al final cayó. Casualmente, como siempre que escala Chavi, pasaba por allí e hice unas fotos sin saber que estábais. Las ampliaré a ver si se ve algo, que no creo.

Juan korkuerika dijo...

Menudo trío de grandes alpinistas y de grandes personas!!! Rutáneoooo!!!! Hasta la vista alpinistas!!!

Xosé dijo...

Sois un ejemplo, gran ruta y excelentes personas con las que siempre se disfruta! un saludo!

Lola dijo...

Lorenzo, "chapeau", unos maestros.

Gonzalo dijo...

Figuras, a ver si la próxima me lleváis con vosotros !

edu dijo...

Muy bien Lorenzo ....bendita jubilación..tas a tope

edu dijo...

Muy bien Lorenzo ....bendita jubilación..tas a tope

Fede san sebastian hecht dijo...

Aula ahí! Acabo de leer vuestra entrada... Me alegro que os sirviese mi reseña!!
Un saludo y nos vemos!
Fede