HIELO DEPORTIVO EN PANTICOSA

11 Febrero 2011

Aunque algunos tenían en el entrecejo la cascada de La Sarra de Pineta, las informaciones de Internet insistiendo en el buen estado de esa cascada, la reunión del GAME convocada en Bielsa para ese finde, la ola de frío inusual que hacía presagiar la formación de cascadas poco frecuentes, las pocas ganas de madrugar, etc. etc. etc.... nos hicieron decidir por dirigir nuestros pasos hacia Panticosa.









Anzas, Chavi, Candi y yo mismo, quedamos como habitualmente hacemos, en el parkin del Erosky de Huesca, y con temperaturas registradas por el coche de hasta -12ºC, llegamos al Escalar del Balneario de Panticosa torciendo el pescuezo por las ventanillas (por supuesto, cerradas) estudiando el estado y el interés de cada chorrera que iba apareciendo. Cuando llegamos al Balneario, el poco hielo de las cascadas de los alrededores y lo lejos que estaba la cascada del Tubo nos convencieron para volver a bajar en busca de alguna de esas chorreras.





En la primera que pinchamos nuestras herramientas resultó ser una cascada de unos 90 metros, con buen hielo, no muy abundante pero con algún tramillo interesante y con una salida cortita, 4 ó 5 metros, vertical y que yo cogí por una torrentera por donde corría el agua y finalmente tuve que ser rescatado por el Chavi cuando el poco hielo de salida se rompió y los piolets clavados en el musgo no eran muy de fiar. Navegando por San Internet he deducido que la cascada podría ser una que llaman Gabarda.
La siguiente cascada elegida fue un llamativo y provocador manto de hielo que veíamos al otro lado del río y que ya estaban rapelando un par de escaladores. También según San Internet se llama el Salto del Escalar, aunque también he leído que lo llaman la cascada de Piniecho.

90 ó 100 metros de buen hielo, máximo de 70º aunque se puede comenzar por una pequeña

columna vertical de unos 4 ó 5 metros. Candi y yo pasamos por lo evidente, como debe ser, pero el Anzas, con ese ímpetu juvenil que le caracteriza, se encaramó sin pensárselo por lo más tieso superando el paso con soltura y elegancia (... estos críos...!!)




























Después de rapelar la cascada (el primer rápel de una cinta pasada por unas ramitas que a ver si me acuerdo de ir con un poquito de abono para que el próximo año estén algo más gordas) nos fuimos a rematar el día a otra cascada encajonada que habíamos visto un poco más arriba.


La cascada podría ser una llamada Ras y Sadam, de unos 60 metros que alargamos un poco escalando una placa de hielo adosada al rompealudes de la base. Resultó ser lo más bonito del día, me refiero al paso del rompealudes y a la cascada entera. Aunque corría el agua y el hielo estaba bastante escaso, era de calidad y disfrutamos de este capricho de Candi (porque fue él el que se empeñó en escalarla, aunque tengo que reconocer que nos convenció a la primera)






















Contentos y cansados nos fuimos a echar un bocata a Senegüé y a hacer planes para escaparnos a esa dichosa Sarra.




Lorenzo