Juvsoyla WI 6 , Rjukan , Noruega

Que mejor, para rematar la temporada, que unas merecidas y tropicales vacaciones en Rjukan.


Después de 3 días de calentamiento ayer tocó la primera empresa de rigor.

Es una de las grandes recomendadas del lugar y no es para menos. Su belleza es infinita y el ambiente como pocos. Los 180 metros de caída vertical desde el último largo quitan el hipo.



Técnicamente quizás no sea exageradamente dura, pero la precariedad de los seguros y su verticalidad exigen un gran compromiso.
Yo disfruté mucho del lugar porque quien se comió todo el marrón fue Cecilia.



Me tocó arrancar en el primer largo. Resultó algo guarro. Tenía verglás y hubo que usar las manos. Algún pasito raro y con tensión ya que las protecciones fueron casi nulas (sólo quedó bien un fisu y un clavo en 55 m).


A partir de aquí le tocó trabajar a la pro. Dos largos que decidimos hacer en 3 de dificultad homogénea y que se resumen en 3 palabras, continuidad, compromiso y ambiente.


El último largo es quizás el más comprometido por su verticalidad y los huecos en el hielo. Bien para ganchear y mal para asegurar. Mucho, mucho y mucho "coco" el de Cecilia.