Normal del Puro –Riglos-

Nuestra particular red social -Facecol*- en español -Caracol-, celebra el pasado "finde" su Asamblea de Majaras o Caracolada sea esta la primer piada con motivo de tan ilustre encuentro.

ver anagrama en cabecera gentileza de Alberto Lafarga



24 de octubre de 2009


Empezamos la vía hacia las 11 de la mañana, íbamos dos cordadas, Mikel con Iker (que a sus 16 años hizo los 3 últimos largos de primero y liberando), e Inazio que "tiraba" de mí. El asunto pintaba bien, no vimos a nadie por arriba. El primer largo lo iniciamos por una variante de la entrada normal. Tras la gran travesía, llegamos a la reunión, y allí nos dimos cuenta de que no estábamos solos... había otra cordada de un par de chicos, que tirarían por delante de nosotros y a un ritmo que los conocedores del asunto estimaban....entre lentísimo y exasperadamente lento, y la pregunta "nos bajamos e intentamos otra vía, o qué??" Optamos por seguir, y después de unas cuantas horas de lenta persecución, ellos decidieron que cogían el camino de vuelta, antes de llegar a la cima. Mientras tanto, los cuatro, en cada reunión tuvimos tiempo de admirar el paisaje, hacer vida social, echar algún traguillo, compartir algún bocata...

Como supongo que casi todos los escaladores tendrán en su haber varias subidas al puro,...qué voy a contar yo de las vías teniendo en cuenta además, que mi cabeza selecciona recuerdos y solo se queda con algunas sensaciones, y casi nunca con las características de la vías. Menos mal que Inazio llevaba cámara de fotos y al menos tengo pruebas de que estuve allí....

Recuerdo la llegada a la cueva, porque antes ya te han contado que allí hay un paso de desplome..."que no te preocupes, se puede acerar". Animada por la cordada de amigos que vigilaban mi retaguardia (gracias, me sentí muy protegida y acompañada), lo intenté "en libre". Casi lo consigo, pero al final me tuve que agarrar con fuerza a una cinta, para llegar al inicio de la chimenea. Los comentarios posteriores de mi "semilibrada" fueros bastante graciosillos y nos fueron animando durante casi toda la chimenea, que a mí personalmente, me gustó. Eso de no tener solo cuatro puntos de apoyo, me daba mucha tranquilidad.

Tras un largo descanso obligado por nuestros predecesores en el collado y después de reponerme del impacto de las vistas, hay que empezar a resolver los dos últimos largos...¡¡qué largos!!. A pesar de que algún paso lo aceré con toda tranquilidad y un poco de esfuerzo, me parecieron preciosos. Un poco nerviosa por el tema de la altura, y empezando a notar el cansancio en mis brazos, llegué al final...y para qué intentar describir las sensaciones...¿dónde se puede estar mejor que allí en ese momento?

Después de disfrutar un rato de la cumbre, (y alguien además, de un buen bocadillo), iniciamos la bajada rapelando con las dos cuerdas de 70 m. Un descenso rápido y divertido, eso si, eran casi las 6, y cuando llegamos al bar, ya todos los “caracoles” se habían marchado. Eso era lo que creíamos hasta que ya entrada la noche, aparecieron Julio y Luis que terminaban entonces de hacer su segunda vía.

Aún me quedaron fuerzas, y después de descansar, me reuní el domingo con José Luis, un amigo, y juntos hicimos la Curru-Cuclillo. Terminé de perfeccionar mi técnica de A0, y darme la paliza suficiente para disfrutar hoy de unas encantadoras agujetas que me hacen recordar los buenos momentos que las han originado.

Tendré que volver pronto a escalar en Riglos….

Chus desde Pamplona

3 comentarios:

Anónimo dijo...

relato auténtico de una "primera" en Riglos, de la que siempre te vas a acordar. Claro que con un tipo como Inazio se puede ir a cualquier sitio. A seguir disfrutando (y contándolo).

david dijo...

Hola, yo soy uno de los dos que rapelaban cuando estabais por el collando. Desde el Bar, vimos como llegabais a la cima. Un placer haber coincidido. Un saludo

Anónimo dijo...

Esta vez el anónimo no es el anónimo.

El anónimo.