NOROCCIDENTAL DE LA PUNTA CHAUSENQUE. Terreno de aventura

El precioso valle de Gaube
 Chavi, Javi y Lorenzo
Una vez más, cuando subiendo el valle de Gaube se asoman las paredes de la cara norte del Vignemale, me quedo impresionado por la belleza de este rincón pirenaico, sin duda es unos de los que más me gustan..
Esta vez nos dirigimos a la Punta Chausenque, a su espolón noroccidental, una vieja clásica que en la actualidad está bastante en desuso, aunque, después de la clásica de la norte de la Pique Longue es la más escalada.
Los amigos Lasarte escalaron hace pocos días la norte del Pitón Carre y nos informan del buen estado de la rimaya así que, sin pensarnosló nos ponemos los tres rumbo al refugio de Les Oulettes de Gaube.
En el refugio ya nos conocen y, aunque el guarda no es excesivamente simpático, el ayudante sí que se enrolla y hace alguna broma con nuestras anteriores escaladas de las que hemos regresado bien tarde. Por si acaso preguntamos si podremos entrar aunque sea de noche.
Salimos antes del amanecer, a la luz de las linternas, y llegamos al glaciar al amanecer. La rimaya, efectivamente, está fácil de pasar y comenzamos la escalada del couloir de Gaube que ahora es una canal de bloques compactos donde tendremos que hacer el que será el paso más difícil de toda la escalada.
Entramos en el espolón Noroccidental  por un filón de ofita verde, junto a una especie de gendarme  fácil de identificar, allí está el otro largo difícil de la vía, V. Atención a no seguir por el diedro de la derecha. Un clavo protege el paso.
Seguimos una reseña sacada de Internet pero en una pared tan grande como esta es difícil de interpretar y entre la reseña y la intuición vamos encontrando el camino. Es un terreno de aventura, roca a menudo descompuesta, incluso a veces bastante descompuesta, difícil de proteger y algo expuesto, con una escalada de poca dificultad (IV ó IV+ con algunos pasos de V) en la que la mayor parte del tiempo lo empleamos en instalar unas reuniones medianamente sólidas.
Me siento incapaz de describir la vía, y además va en contra de mis principios, “no hay que matar la aventura”. Así que, al que le gusten estas escaladas, que sienta el placer de perderse en una inmensidad de caliza y la satisfacción de saber encontrar el mejor camino hacia la cumbre.
Ya en la parte de arriba se encuentran algunos de los largos más estéticos hasta que se llega a los esquistos cimeros donde terminan las dificultades y, enseguida, la cumbre.
A las nueve de la noche, con las últimas luces, llegamos a la Punta Chausenque. Foto de cima y rápidamente al glaciar, a ver si encontramos las huellas de la ruta de la Pique Longue porque, una vez más, toca bajar de noche…y con niebla.
Nos calzamos los crampones y Chavi que lleva la mejor luz va delante, detrás va Javi que lleva una linterna con las pilas agotadas y más parece que lleva una candela, y detrás voy yo con un poco más de luz, pero solo un poco. Así llegamos más fácilmente de lo esperado a la base del glaciar y al camino de Baysellance. En medio de la oscuridad y de la niebla vemos la puerta iluminada del refugio, en la puerta está el guarda. Le preguntamos por el camino del collado para llegar a Les Oulettes y nos acompaña hasta el camino: “Este es el camino”…pero no sabemos qué pasa porque inmediatamente volvemos a perder el camino y buscándolo, no sabemos cómo, llegamos de nuevo al refugio, esta vez por la parte trasera. Son las doce de la noche, estamos cansados y sigue la niebla…no se hable más, nos quedamos a dormir en Baysellance. Mañana ya llegaremos a Les Oulettes , total, seguro que el guarda no está preocupado, ya sabe que somos así, que somos Caracoles.
En definitiva, pared, vía y ambiente preciosos…pero para el que le gusten estas cosas, que al final, aunque consigas ir más rápido que nosotros, no deja de ser una buena paliza y una estupenda escalada.
Algunos datos por si a alguno le sirven: Llevamos 6 clavos que utilizamos para las reuniones, además de un juego de friends y algún Alien, también fisureros que apenas utilizamos. Un par de piolets martillo y crampones. Salimos del refugio a las 6,15 horas. A las 8,30 comenzamos a escalar la rimaya y llegamos a la cima a las 9 de la noche, aunque éramos cordada de tres, creo que escalamos con fluidez pero, como ya he contado, se nos fue el tiempo montando reuniones. Tardamos tres horas desde la cima hasta el refugio de Baysellance. 
Lorenzo
Las últimas grietas de un glaciar moribundo

La rimaya, fácil pero tenebrosa

Ahora la vía comienza algunos largos antes de"el comienzo"

Esta es la entrada a la vía, en la ofita verde

Escalada fácil...pero no tanto

Reunión en la "escombrera vertical"

Reseña de Internet. Está bien pero, hay que saber interpretarla...y traducirla

Itinerario aproximado

Bonito amanecer desde el collado de Gaube


6 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo curioso es que la noche anterior en el refugio no sé si uno o los dos pusisteis pilas nuevas y llevabais de recambio seguro y yo pensé, no he traido de recambio y no sé como voy de pilas pero supongo que aguantarán y si no habrá que pegarse al culo de los compañeros y va resulta que mi frontal era el único que daba luz suficiente en mitad de la niebla y la noche y eso que me dejé el más potente en el coche porque pesaba algo más!

Chavi

Nach dijo...

Buena actividad y reportaje. Enhorabuena.

Anónimo dijo...

IV o IV+ con algunos pasos de V... ... grado años 70! yo diría que pasos de V y V+ unos cuantos y tal vez algún 6a pero lo cierto es que en esta vía lo que importa es el compromiso y la navegación.

Chavi

Lasarte Anaiak dijo...

Enhorabuena!
Por la piada y por la vía. Ya van quedando menos en Vignemale... ¿Cuál será la próxima, el Couloir de la Y? Ojalá... y ojalá esta vez podamos disfrutarlo juntos.
Tenemos muy buen recuerdo de esta vía, e incluso los largos de acceso nos parecieron cómodos, más aún si los comparamos con los del Pitón Carré. Pero de esta ya hablaremos en otra piada. Comentar que así como la rimaya estaba fácil para estas vías, para la N clásica a la Pique Longue no se podía acceder a la veta de ofita del comienzo, y la rimaya se pasaba unos 50 m o más a la dcha, por otra veta, para luego ir en diagonal a juntarse con la clásica. En el refu tenían una foto con la entrada marcada.

Oscar dijo...

Otra enhorabuena más... Alpinistas!!
Grandes esas aventuras!!

Olguita Holguin dijo...

Tiemblo al leer lo de terreno de aventura jejeje. Estáis hechos unos máquinas, el sitio tiene que ser espectacular! Pues nada que el ritmo no pare ;)