Pico Gran Billare, Arista Larangus.

Pico Gran Billare, Arista Larangus.
21 agosto 2014
Chavi, Bartolo, Juan Luis y Lorenzo

En una vieja revista Desnivel, Cristian Ravier describía y recomendaba esta escalada, también los papás Ravier mencionaban esta escalada entre sus preferidas del Pirineo. Así que, inexcusablemente había que ir.
Hace pocos años, con Ignacio cargamos todo el material para esta arista pero una niebla espesa nos impidió encontrar la vía y aprovechamos para ascender a la cumbre del Gran Billare desde el lago de Lhurs ya por encima de la niebla.
La semana pasada Chavi me propuso esta escalada y no me lo pensé dos veces. Al final Bartolo y Juan Luis también se animaron y allí que fuimos los cuatro.
Qué decir de la escalada? Pues que los Ravier tenían razón. Solo el entorno ya merece la pena. El valle de Lescún siempre me ha encantado, con sus pueblecillos pintorescos, prados, bordas, ganados, hayedos, y como fondo, montañas y paredes de caliza blanca. Todo muy idílico y pastoril.
La aproximación hasta la base de la arista es bastante penosa. Contar un par de horas hasta la base. Son 800 metros de desnivel desde el coche.
Desde el parquin de Anapia, caminamos por el ancho camino del lago de Lhurs (hay abundantes indicaciones) Cuando llevamos en torno a una hora, al lado de la primera pared con la que nos encontramos, hay una pedrera a nuestra derecha, también la primera que encontramos, de aspecto poco simpático por la que hay que subir. Desde allí se ve perfectamente la arista, menos cuando hay niebla, claro. Más adelante se van encontrando mojones pero nunca se ve claro el camino. Hay que bordear un contrafuerte rocoso por el este y llegar a la base de una aguja roja muy característica que bordeamos trepando por debajo (prohibido caerse. Cristian Ravier dice que hay que tener algún gen de rebeco para por allí con soltura) para después cruzar una canal y llegar a la base de la arista.
Pequeño croquis de la aproximación, Revista Desnivel nº 212
Aproximación. Se aprecia la Arista Larangus en la roca gris.
Respecto a la escalada, es una clásica en toda regla, muy buena roca excepto el último largo. Equipación escasa, pero hay buenos emplazamientos para seguros móviles como les llaman ahora a los friends y los empotradores.
El primer largo se hace por una canal a la izquierda del filo de la arista y se monta reunión en la propia arista después de superar el único paso algo difícil del largo. El resto de la vía es por el filo de la arista escogiendo los pasos al gusto del consumidor. No hay problemas porque casi no hay clavos y abundan las fisuras para cacharrear. Roca excelente. (IV, algún paso de V y uno de V+)
Al llegar a la cima de lo que llaman aguja sur de Larangus, hay que rapelar  (25 m) hasta una canal herbosa. Enfrente está la aguja norte de Larangus con un contrafuerte de aspecto inexpugnable. Hay dos opciones (o tres, que Juan Luis estaba empeñado en escalar el contrafuerte directamente. “Juan Luis, que hay que ir por lo fácil de lo difícil”) Primera opción, por la canal de la izquierda del contrafuerte, al parecer una canal herbosa pero fácil. Segunda opción, bordear el contrafuerte por otra canal rocosa por la derecha (para llegar a la base es más cómodo con otro corto rápel por la canal). En la canal hay dos fisuras, escoger la derecha. Algún puente de roca y un paso de V. aquí la roca ya no es tan buena y requiere atención, sobre todo en el último largo que discurre por rocas puestas una encima de otra.
Desde la cima de la aguja, otro corto rápel y a trepar desencordados por una canal fácil (un pasito, puede que de IV pero sin riesgo de caída) hasta las cimas del Gran Billare.
La vista es impresionante destacando las agujas de Ansabere, la Mesa de los Tres Reyes, el Anie y al sur la mole del Midi D’Ossau.
Ya sólo queda seguir el empinado sendero que nos lleva por el valle situado al nordeste de la montaña hasta Sanchese, justo en la base de la pared de La Breque, y siguiendo durante 20 ó 30 minutos la pista, se llega de nuevo a Anapia. Total, 1.400 metros de desnivel acumulado y casi 11 horas de actividad……una bonita y recomendable excursión.
Aunque en Internet hay abundante y buena información, en la revista Desnivel nº 212 sale una detallada descripción made in Cristian Ravier.

Lorenzo

como no es muy difícil, ambas cordadas nos vamos pisando ....siempre de muy buen rollo y haciendo risas.


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Siempre por el filo del espolón

Los protas: Lorenzo, Chavi, Bartolo y Juan Luis

Una de las cimas. Al fondo la Mesa de los Tres Reyes

El Pirineo francés sin niebla no sería lo mismo.