Cap de Long (Neouvielle): Hotel California


Después de un sábado dando tumbos por las pedreras y jardines colgantes del Ramougn en busca de una dama esquiva, el domingo decidimos asegurar la jugada e ir a escalar a cinco minutos de la furgo, a la muralla de Cap de Long. Para los que no conozcan el lugar, es una pared de granito situada sobre el lago del mismo nombre, a más de dos mil metros de altitud. Aunque vista desde abajo, no se parece precisamente al Capitan, alberga un montón de vías de hasta 200 m sobre un granito excelente. De desarrollo reciente, hay rutas equipadas y semiequipadas, con acceso y descenso sencillo. Lo que podemos llamar "escalada de placer", lo que no evita que en muchas tengamos que apretar y sufrir un poco, que en realidad es lo que nos gusta.
Elegimos la Hotel California (180 m, 6c, 6a obl.), una ruta de 5 largos, con paraboles en las reuniones y en las placas, pero con algunos tramos de fisura, los más difíciles de la vía, limpios, para entrenar el cacharreo, la adrenalina y el resoplido.

En el primer largo (6b+), una preciosidad, con sorpresa en forma de fisura perfecta y difícil, a equipar.
 
Llegando a la primera reunión. Las placas están equipadas, aunque con cierta alegría.
 
Disfrutando en el cuarto largo, pero con un amenazante diedro desplomado esperando.
 
El monstruo se traga a la doncella. Mezcla de diedro - chimenea - offwich, de 6c, en el se les olvidó poner chapicas. Habrá quien lo haga en libre, pero ya hacerlo en artifo de micros tiene su mérito. Abstenerse de llevar pantalones cortos, dice la guía, con eso ya te haces una idea.
 
El último largo, precioso, atlético y raro, raro... de ver.
 

Unos amigos en la cercana Cabaret Sauvage, otra que hay que hacer.
 
 
De material, llevamos micros del azul al rojo, completando con Camalots hasta el 1. Los que más trabajan son los micros, benditos, que quedan a muerte. Para colmo de confort, a unos pasos  hay un bareto llamado Garlitz donde además de cervezas a precio francés, tienen las reseñas de toda la zona, con un dueño simpático al que podemos preguntar.
 
Ala, a darse prisa que se acaba el verano.
 
 
Blanca y Mikel