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Cilindro de Marboré (3325 m) Cara NE, Montaner-Vicente.

 



Cilindro de Marboré (3325 m) Cara NE, Montaner-Vicente.

 

Nunca había estado en Góriz.

A primeros de agosto surge la ocasión de pasar unos días en el Piri, esta vez con la Montaner-Bescós al Cilindro en el punto de mira. Obviamente, nos planteamos la aproximación desde Góriz, ese enclave que durante tantas décadas había evitado.

Visitar Torla y Ordesa en agosto puede ser desesperante, más aun en mitad de la enésima ola de calor. En el pueblo no cabe un alfiler, todas las cunetas libres hasta el Puente de los Navarros están llenas de coches.

Sabíamos ya de la obligatoriedad de subir en bus hasta la Pradera, y de la prohibición de vivaquear a menos de 2000 m. Pero eso era antes. Salseando en internet en casa antes de partir, descubro que en estos momentos está prohibido vivaquear en toda la superficie del Parque. La única opción es hacerlo junto al refugio de Góriz. Para ello hay que reservar plaza con antelación por internet, y hay un máximo de 50 plazas (que no tiendas) Además, hay que pagar 11´20 € por persona por extender el aislante y el saco…

El Parque Nacional de Ordesa es un ejemplo paradigmático de cómo las mejores intenciones de conservación se ven distorsionadas por el capitalismos y la masificación estimulada por las redes sociales. En lo que al alpinismo y la escalada se refiere, por más histórica y tradicional que sea esta actividad, según qué y dónde quieras escalar, tendrás que pasar a modo clandestino.

…………

Amanece. La jornada será larga. Lo suyo sería madrugar y ponernos en marcha a las 7:00 como muy tarde. Pero yo estoy bastante neura con lo de las prohibiciones. A eso de las 10:00 de la mañana, nos sumamos a la prolongada serpiente multicolor que se estira desde Góriz en dirección al Perdido.

Dos horas de pateo hasta llegar al Ibon Chelau (hacia los 3000 m). En todo este tramo no hemos encontrado terreno adecuado para vivaquear, pero junto al ibón sí que hay varias tiendas, y algún que otro vivac bajo bloques. En uno de ellos dejaremos una de las mochilas de ataque con los bastones, una botella de agua y algo de picoteo.

Poco antes del ibón se desvía la senda que asciende al Perdido. Hay un hermoso nevero, pero la escupidera está seca. Hasta aquí hemos compartido ruta con muchos otros pateadores, mientras a nuestra espalda aparecía cada vez más profunda y nítida la entalladura del Cañón de Ordesa. A partir de ahora, estaremos solos.

Una pedrera incómoda y pina y una trepada por placas inclinadas nos conducen hasta el Cuello del Cilindro (3047 m). Momento hermoso y gratificante, la llegada a esta brecha horizontal y el reconocer en la otra vertiente tantos relieves en los que hemos acumulado decenas de jornadas de feliz esfuerzo. Lago de Marboré, balcón de Pineta, brecha y refugio de Tucarroya, cresta Forcarral Pineta, Astazous, Munia, Troumouse… La imaginación y el recuerdo juegan a visualizar líneas antaño recorridas. La perspectiva nos oculta Gavarnie, pero allí está el Pimené, bien visible… Y mucho más cercanas, lo que queda (suspiro) del glaciar del Perdido, y la salida del espolón de Esparrets.

No podemos apalancarnos demasiado. Son las 13:00 y desde nuestra posición apenas percibimos la pared. Tenemos que alejarnos de ella para que en lugar del gigantesco plegamiento rocoso que da forma a la vertiente sur del Cilindro, aparezca ante nuestra mirada la cara NE.

Por fin la apreciamos en su totalidad. La verdad, no se la ve muy acogedora. Una muralla vertical y sombría, entrecortada por fisuras, viras y techos. La verdad es que la roca no parece de las más sólidas. En fin, veremos. Por lo menos, ubicamos el nicho que marca el arranque de la vía, y las líneas más evidentes que marcan su recorrido.

Una travesía descendente por pedrera resbaladiza e incómoda nos conduce hasta el nicho en cuestión, donde yacen abandonados dos bastones. En equilibrio precario sobre la traicionera pedrera nos ponemos los arneses y nos equipamos. ¡Más nos valdría haberlo hecho en el collado!

Si desde el collado la pared se veía impresionante, ahora las acumulaciones de gravilla y la dudosa solidez de la roca no es que animen demasiado. Pero las referencias que tenemos de otras piadas y guías son todas buenas. Ya son las 13:15, hay que decidirse. A la derecha del nicho arranca una laja sólida, que luego se convierte en fisura donde se puede proteger. Así que arrancamos.

…………………

Rafael Montaner pertenece a esa enorme generación de escaladores maños de los años 50 y 60, acaso hoy algo oscurecida por la sombra de gigantes como Rabadá y Navarro. Junto a ellos, y con otros compañeros, Montaner participó en la exploración sistemática de Riglos, y fue el autor de la primera guía de la zona en 1976, que tuve la suerte de encontrar en una librería de viejo. Cuando escalas clásicas como la Galletas al Firé (1959), la Serón-Millán al Pisón (1957) o el Gran Diedro de Peña Ruaba (1961) estás siguiendo los pasos de Montaner.

Sus exploraciones no se limitaron a Riglos. ¿Quíén no ha escalado la hermosa Montaner-Vicente a la Pequeña Aguja de Ansabere? Pero tal vez la más salvaje, y desde luego la más elevada y lejana de sus aperturas es esta en la que nos estamos embarcando.

Finalmente, la línea elegida por Montaner y Bescós resultará ser bastante más sólida de lo que parece. Un sobresaliente ejercicio de intuición que logra atravesar una pared vertical y vertiginosa sin pasarse de grado, con una inteligente combinación de fisuras y travesías.

Cuanto más vertical se pone el terreno, más sólido será. Pero en las terrazas y zonas más tumbadas, a la entrada y salida de la pared, encontraremos acumulaciones de gravilla prestas a resbalar al pisar o al recoger la cuerda. Los dos primeros largos, los más fáciles, serán bastante escombreriles. .

En fin, es el peaje a pagar para entrar en el núcleo de la tapia, donde un terreno más saneado y bastante equipado permite disfrutar de la escalada y del patio, y alucinar con la desenvoltura y maestría con que Montaner y Bescós lidiaban en los 60 con una pared de esta envergadura.

Hay bastantes pitones (también en algún embarque, ojo), así como unos cuantos spits en reuniones y largos, instalados posteriormente por Javier Olivan cuando era guarda de Góriz. Así que en general la vía está bastante equipada, pero algún clavo y algún spit dan más risa que grima… Meteremos algo de material, no demasiado. Pero algún paso si queda un tanto expo, como la salida de un desplomito en el tercer largo, protegida por un spit que queda un poco bajo. Incluso acerando la salida del paso se nos hizo dura: 6ª+?

A un tercio de la pared, una gran vira la interrumpe. A partir de ella vienen los largos más bellos, que recorren en diagonal a la derecha un lienzo sólido, no demasiado difícil (V-Vsup) pero con un ambiente de escándalo. Ambiente que por desgracia no se aprecia desde las reuniones, que casi siempre son en buenas repisas y sin vista hacia abajo.

A la salida de la pared, la calidad de la roca se resiente. En los dos últimos largos hay que andar con cuidadín, pero la proximidad del final nos da alas. A las 18:30, tras cinco horas y cuarto de escalada salimos del mundo vertical, y media hora más tarde estamos en la cima del Cilindro (3325 m) disfrutando del paisaje y picando algo.

Llevábamos años hablando de esta vía y esta pared, y la verdad es que no nos ha defraudado. Hemos encontrado en ella lo que más echábamos de menos desde que llegamos a Ordesa: soledad, compromiso y aventura. El Pirineo más salvaje a escasos cientos de metros de la senda más transitada de la cordillera.  Una ruta con carácter, severa por el ambiente y el equipamiento, a no subestimar ni por el grado ni por la calidad de la roca. Pero finalmente ni tan dura ni tan rota. Y desde luego, se merece con creces su puesto en la lista de las clásicas históricas del Pirineo, tal vez incluso más que algunas de las legendarias “Cien mejores” de Bellefon.

Hemos usado 12 expreses,  de ellos muchos largos, y un juego de fisus, aliens y tótems hasta el camelot del 2. Como de costumbre en estas tapias, también porteamos maza y tres pitones por si acaso…

El descenso de la cima por la ruta normal tiene un par de destrepes en los que andar con cuidado, y luego una pedrera antipática, pero pronto estamos de nuevo junto al ibón, contemplando con envidia a tres o cuatro grupos que se aprestan a vivaquear aquí. Nosotros continuamos la bajada hasta Goriz, a donde llegamos a las 21:15 tras 11h y cuarto de actividad y 1100 m de desnivel.  

Tiempo justo para cenar con luz, y nos instalamos en nuestro vivac, agotados y felices… El sueño me alcanza, mi mente divaga, evocando visiones de quebrantahuesos y treparriscos, que nos han acompañado hoy en la pared.

En fin. Nunca había estado en Góriz. No sé si volveré, pero desde luego, ha valido la pena. La escalada al Cilindro ha sido de las buenas…

Via Montaner – Bescós a la cara NE del Cilindro, 250 m, 9 largos, V+/6a

Lasarte anaiak




Trepando al Cuello del Cilindro

 




Ojo con la gravilla!



 

Penultima reunión

Penultimo largo, escombreril




Tercer largo












BARRABAS A LA FRAUCATA

 Oscar y Chavi

Soy de los que piensa que escalar en Ordesa es tan distinto y tan intenso que la primera del año no hay que apuntar muy alto porque el lugar requiere adaptación.

Tras barajar distintas opciones nos dejamos engañar por la guía de Ravier de Ordesa y sus grados rebajados y apostamos por ir a Barrabas una de las vías no frecuentadas de Ordesa.

Según la topo de la guía sólo hay un par de largos de V+ y lo demás más fácil. aunque en la misma guía junto al nombre de la vía da un grado de 6a+ pero luego en la topo no pasa de V+. Cosas de la guía.



Sabíamos que ibamos a la aventura, que en la Fraucata no hay vía sencilla y que costaría pero no tanto...

La vía es buena, predomina la buena roca pero no siempre lo que ocurre es que para este tipo de vías el sistema de graduación de la escalada que empleamos no es suficiente.

Oscar se ha currado una buena reseña y con esa reseña la incertidumbre baja y las sensaciones pueden ser menos fuertes a las que nosotros vivimos, pero por muy buena que sea la reseña, Barrabas seguirá siendo una intensa aventura.

La referencia de un pino en  R2 no genera dudas de recorrido al inicio. A partir de ahí hay que navegar y tirar de instinto, alguna R de clavos te la encuentras ,otras las montamos cuando nos pareció oportuno, aunque en algún momento encontramos algún clavo de progresión (si no recuerdo mal incluyendo un fisurero abandonado 6 en toda la vía) la sensación que tienes es la de estar abriendo vía ya que los caminos a seguir no son siempre evidentes y tampoco se identifican plataformas donde montar reunión así que vas tirando y decidiendo.

Todo esto hace que la progresión sea lenta y como buenos caracoles empezamos a escalar a las 9 y a las 9 salíamos por arriba, doce horas después.

Por en medio tuvimos un percance que  quedó en susto gordo y unos cuantos dolores. Saliendo de R6 un bloque quiso venirse conmigo y conforme se despegaba de la pared lo solté y tuve una caída de factor 2 contra la reunión. Oscar se llevo un buen empentón pero me frenó, yo quedé unos tres metros por debajo de la R colgando y afortunadamente el bloque se quedó en equilibrio pero no cayó sobre la reunión.

Continuamos escalando yo con mi rodilla dolorida y Oscar con dolor en la cadera y cierto mareo y  sangrando un poco por la nariz. La retirada no la contemplamos porque tampoco era una opción fácil.

Volví a salir de R6 esta vez por la izquierda y haciendo un paso de A1 para no tocar el bloque en equilibrio y luego cuando pasó Oscar de segundo lo tiró abajo.

La vía es recomendable si buscas aventura y tienes experiencia pero insisto en que aunque hemos intentado reflejar los grados con realismo y objetividad, el sistema de graduar que empleamos no es suficiente para informar de las dificultad de esta vía.

No quiero meter miedo pero sí avisar que es una vía compleja. Por dar referencias son mucho más sencillas vías como Mandragora, Los Cuervos, Diedro de los Vascos o Despiau al Tozal y también clásicas con más grado como Rabada al Gallinero, Franco Española o incluso Heroína o Geminis.

Llevo una época que aunque alterno deportiva y pared, claramente estoy haciendo más deportiva y tengo algo más de grado que antes y en vías como esta el grado es necesario pero en absoluto suficiente y me doy cuenta de lo tremendamente distintas que son estas dos modalidades de escalada.

La bajada fue una carrera de cojos y llegamos a la pradera de Ordesa a la una de la madrugada, un día intenso, de los que no se olvidan.

Como primera del año en Ordesa suficiente!
Reseña cortesía de Oscar

L1 la R0 en la base del pino que se ve en la foto en el lado izquierdo

Inicio L3







Mi R5, Oscar la dibuja unos metros mas abajo en la reseña, donde estoy hay un clavo, monta donde puedas!



Una tecla de piano de la que hay que tirar


Travesia de tercero...


Fin de vía





Misóginos. Ordesa.



Pues la verdad que este año pensaba que se me pasaba la temporada en Ordesa y no iba. Menos mal que no!! Como siempre lo vivido y compartido en el valle son experiencias de las que perduran. De las que guardas en un rincón especial!


Magnifico día de escalada en un entorno como siempre sensacional y esta vez aliñado con simpática compañía.
En la aproximación ya coincidimos con nuestros vecinos de vía Iñaki y Maialen que irían por Somontano. Al llegar a pie de Sol Negro allí ya estaba Paco con sus compis. El caso que nos juntamos las tres cordadas en la base de la pared y unas risas nos fuimos echando.

En los primeros metros.
De Misóginos decir que es de las buenas, es reiterar lo mismo dicho ya por muchos otros... Nosotros también nos sumamos. Es de las muy muy buenas. Olé por Papila y Gabí por allá en el 95 que nos dejaron esta joya para deleite nuestro.

Venga que la excusita del sol en la cara ya me la se yo... jejejeje.
Llevamos los tres croquis que os cuelgo y el de la guía. Con unos y otros la ruta no tiene perdida en ningún momento. De material lo que marca en ellas está bien. En cuanto al libre algunos pasos aislados nos dieron bien para el pelo. Pero también es cierto que el grado obligado lo vimos más cerca del 6b que del 6c. En general se protege razonablemente bien todo el itinerario y donde no, algún seguro fijo no lo dejas muy lejos. Pero insisto que sin ser un grado muy alto la vía es verdad que exige y obliga a escalar bastante. Como dice uno de los croquis... "abierta con gran maestría".

En uno de esos desplomes atléticos...4 largo.
Iñaki !! Por la Virgen de Logroño... agárrate bien!!
El Torero después de la travesía. 
Vistas y ambiente en Somontano. Como van los tíos!
Lo mismo por Sol Negro.
.
Ambiente en el techo...L6.
Ya voy Pelirrojo que esto no es fácil...
Pon cara de estar pasándolo bien!!
Cortesía Paco desde Sol Negro
Cortesía Maialen desde Somontano. 
Vamos!!
Haciendo el tontaina a 10 metros de la cima!! Ojo la gestión de las cuerdas para llegar aquí!! Ultima reu antes de salir.
Dos notas: La travesía del torero a día de hoy está bastante saneada y se protege bien. Chiquipunto positivo. Por el contrario el largo de 6b+ después del techo esta sin los clavos que marcan los croquis y la roca aquí es a vigilar e ir con cautela. Ojo a la salida de la reu q el bloque se mueve...







Pues lo dicho!! Otro gran día de escalada en otra de las buenas del valle!! Como siempre espero que la info sea útil y os gusten las fotos.
Saludos y buenas escaladas!!