Mostrando entradas con la etiqueta Riglos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Riglos. Mostrar todas las entradas

Fuertes-Faguas (6a+, V/A0) a la cara norte del collado del Pisón (Mallos de Riglos)

Llegando a la segunda reunión

"Difícil y muy sostenida", "expuesta en la zona alta debido a la calidad de la roca", "la roca se torna definitivamente mala", "la fisura retacada de matorrales", "oblicuar sobre pésima roca"... Todo esta descripción de la Fuertes-Faguas al collado del Pisón lo acabo de transcribir de la antigua guía de Riglos de R. Montaner y F. Orús y sirve para darnos cuenta de dos cosas:

  1. Quitar la mala fama a una vía es muy difícil. La roca riglera se limpia con el paso de las cordadas, pero si las cordadas no pasan la roca nunca mejorará.
  2. Cuando la vía se restaura y se limpia con buen criterio te sorprendes de que en Riglos siga habiendo calidad aceptable sin paraboleadas a metro.
La vía es una escalada clásica muy agradable para el verano, rápida de escalar, en un entorno tranquilo y con aproximación corta. Ideal para practicar con "cacharritos" en un entorno seguro, ya que está bastante clavada y con parabolts estratégicamente situados en los lugares donde hacen falta. El grado obligado no pasa de V.

Aunque hay tramos algo herbosos, algo normal en un diedro a la sombra todo el año, la escalada es de bastante calidad. Los restauradores de la vía la han dejado bastante asentada en cuanto a calidad de la roca.

Dejo el enlace a la reseña y descripción de la vía y recomiendo su escalada para quienes quieran una vía bonita y fácil con tramos de autoprotección. Nosotros llevamos un semáforo de Aliens y otro de Camalots y los utilizamos, aunque habrá quien considere seguro pasar sin meter nada añadido a lo que ya hay.

El segundo y, sobre todo, el tercer largo son magníficos. La parte superior empieza a tumbar. es de dificultad baja y pierde algo de interés, pero muy recomendable en su conjunto en todo caso.

LA FIESTA DE LOS BICEPS... de imposible a posible


Bartolo y Chavi


La Fiesta de los Biceps no estaba entre mis vías ambicionadas porque tengo la prudencia de ambicionar lo que es posible o al menos mínimamente  posible y la Fiesta estaba entre las imposibles. Bastante tenía con hacer algún día la Zulu Demente.


Pero unos franceses tuvieron la idea de incluir la Fiesta entre las vias seleccionadas en su libro Verticualidad y ahí me jodieron...


Mis recursos de perro viejo, mis ganchos, estribos, tramposas y demás armas barriobajeras no servían de nada en un implacable desplome continuo con aire entre chapas y tampoco me motivaba ponerme en modo petate y probar suerte a subir indignamente con algún masterclimber y quedarme con un sabor amargo.


Así que apliqué la vieja receta casera, nada de fast food, no valía un telepizza ni una paella de encargo, había que acudir al mercado a comprar los ingredientes y estar dispuesto a cocinar a fuego lento el guiso y ya veríamos el resultado.


Los ingredientes eran evidentes, más fuerza, más continuidad, más trabajo en escuela y confíaba en que con esos nuevos ingredientes era suficiente, la salsa era echarle morro al aire entre chapas y eso debería venir sólo porque el power, digan lo que digan, te hace más valiente.


Por  suerte Riglos me queda cerca, sólo restaba tener paciencia y cocinar a fuego lento, ya llegará el momento si tiene que llegar.


La Zulú ya cayó hace unos años y luego se convirtió en normalidad hacer la Zulú cada año (nunca sobrado), ya el año pasado hice campaña riglera en otoño repitiendo muchas vías y escalando algunas pendientes como Hechizos del Viento ó la Anglada-Guillamón entera pero eran más de vías del Pisón que de la Visera y todavía estaba verde.


Este año con una mejoría en la deportiva vuelvo ha hacer campaña riglera otoñal acompañado de Jorge Perez y además de repetir otras vías esta vez  me meto más en la Visera con la Chinatown y con una combi Moskitos-Supercrack-Zulu.


Habrá que probar fortuna... y al final llega el día pero... la fiesta es demasiado famosa y vamos un día demasiado perfecto y en fin de semana, sol sin calor, casi sin viento y nos encontramos a pie de vía cuatro cordadas por delante y además una de las cuatro haciendo algo de tapón, cambiamos de objetivo...


No me importa salvo los nervios que me he comido los dos últimos dias pensando en la fiesta sin que sirva para nada. Repetimos la Guirles y la disfruto además de refrescar lo buena y exigente que es esta vía.


Y así casi de improviso se presenta una nueva oportunidad para ir de Fiesta con el amigo Bartolo.


Voy sin nervios, total para qué, si lo mismo no nos metemos. Llegamos a Riglos, toda la noche lloviendo, temperatura por debajo de 10ºc, humedad, cielo gris, neblinas, ya veremos si escalamos.


Pero el día va girando, sale timidamente el sol y decidimos probar suerte.


El día no es el mejor, a cambio la vía es toda para nosotros y la única compañía en la Visera es la de una cordada de alemanes en la Zulú y en el Frechín nadie!!! sólo se oye algún vuelo de buitre y los típicos sonidos de la sierra automática cortando leña y el burro de riglos con sus gemidos diarios.


Todo sucede rápido y en cinco horas estamos arriba, primeros largos ñaperos, sensaciones más pisonas que viseriles, algún tramo imposible (7a de L2) me obliga a ensuciar el estilo con estribo y tramposa pero eso estaba en el guión, esos metros son demasiado para mí ahora y siempre.


Me he autoasignado los largos pares y ha sido un acierto una vez pagado el precio de L2.


La auténtica Fiesta, la bonita, la mítica, la famosa y además la menos difícil empieza en L4.


El desplome es continuo pero los bolos son habitualmente generosos, el camino está marcado, el a vista es imposible, el tacto a pesar del uso es bueno y los seguros están perfectamente distribuidos para que la pasta salga al dente.


Mientras escalaba recordaba un consejo del amigo y experto riglero Toño Carasol, " cuando salgas de una chapa, no te lo pienses, pisa el acelerador y escala rápido con decisión, sin importar lo lejos que esté la próxima chapa, es lo mejor que puedes hacer para no gastar fuerzas y para que el hidraúlico no te falle"


Apliqué su consejo aunque ese consejo no sirve de nada sin el trabajo a fuego lento en escuelas como Vadiello, Gratal o Benabarre.


Pero lo importante no fue salir por arriba, lo importante fue que disfruté haciendo la vía cumpliendo el sueño de escalar por el patatal con el nivel suficiente para sentirme digno de estar en esta vía, de haberlo hecho bien, haber sido paciente y esperar al momento adecuado.


La realidad es que es una vía que se escala muy a menudo por muchas cordadas, no es nada especial para muchos... pero para mí si es especial.


Y después de todo este rollo que he soltado, si todavía estás leyendo, hay una enseñanza que te da la vida y es que los imposibles los pones tú y los posibles también y no hay nada más sano que aceptar un imposible con humildad y honestidad y no hay nada más bonito que convertir un imposible en posible.


Fiesta!

O tengo el cráneo deforme o no sé ajustar el casco

Gracias Bartolo y gracias Jorge aunque no estuvieras el día D



Eliminator Midi d´Ossau. Directa Anglada Riglos.


De nuevo escapada de fin semana al pirineo. Esta vez en Ave a Huesca desde los Madriles, donde allí quedo con mi amigo Javi. Esto de viajar a más de 300 km por hora es la leche!!

El sábado elegimos visitar el Midi de Ossau... y en esta ocasión le tocó el turno a
Eliminator.


Comienza unos metros a la izda de las más concurridas y frecuentadas de la pared de Pombie. Las más clásicas Jolly y Surploms. Con esta ultima de hecho se cruza en varias ocasiones en su recorrido compartiendo alguna reunión.
El primer largo es muy guapo y te da idea de cómo va a ir la vía.
El segundo famoso por su offwichd te hará resoplar, gusanear y gimotear para salir airoso. En libre lo vi muy difícil. E intimando con los amigos gordos como subí,  tampoco es fácil. Los largos siguientes hasta el último son bastante mantenidos y muy buenos en su grado.
En el último la cosa desploma lo suficiente para hacer que los antebrazos se te hinchen nada más salir de la reunión. Menos mal que el material entra a cholón. Gran largo. 
Pues nada desde aquí en 3 rapeles al suelo. De material juego de camalots incluyendo 4, 5 y el 6. Con uno de cada, los aliens y repitiendo algún mediano de camalot se pasa bien. El 5 y 6 solo los usas para el largo 2. Sin ellos la cosa seria bastante expuesta.

Javi en el primer largo.
Pasándomelo bien? en el largo 2.
Javi saliendo.

Hasta el final es difícil...
Uno de esos diedros peleones pero más disfrutones!!



Lo dicho... muy buena vía de fisuras variadas y exigentes que en seis larguitos te hacen pasar una buena mañana.

Al día siguiente y con algo de resaquilla por los excesos de la barbacoa, cervezas y risas entre amigos de la noche anterior nos fuimos a Riglos.
Con estos calores pocas opciones. A buscar la sombra del Pisón.

La Directa Anglada.


Grata sorpresa!! Nos ha gustado mucho. Roca muy buena en todas las tiradas con bonitas secuencias y un equipamiento fijo acertado a completar con frienes.

En el primer largo.
Bonitos largos que nos van a exigir escalar con decisión y calma en algunos tramos puntuales donde conviene tener claro que caerse no sería buena idea. Personalmente con el grado asentado en la dificultad obligada que exige la vía no creo que sea una vía expuesta pero tampoco la recomiendo como una de nuestras primeras visitas a Riglos si vamos con el grado algo justo.
Pues lo dicho. Del todo recomendable si ya sabemos de qué va esto de Riglos y sus vías semi equipadas. 

Llegando a R1

Llegando a R2.
Llegando a R3.
La foto de la vía.
Saliendo de R5.
En el penúltimo largo.
El equipamiento fijo es variado parabolts, cordinos en puentes, algún taco... y clavos. Algunos eso sí piezas de museo. Así que de material recomiendo lo que pone en la reseña. Juego completo de camalots hasta el 3 sin repetir.
En esta ocasión lo de subir a la cima del pisón lo dejamos para otro dia. Desde R7 hicimos travesía hacia el puro y encontramos el primer rapel de cuatro con cuerdas de 60. Y ojo que van volaos!! Coserse alguna chapa si no queremos remontar por cuerda fija.

Esos rapeles del Puro..
Ojo con quedarse colgado!!

Pues nada. Un bocata y unas cervezas con nuestro amigo Luichy que andaba también por allí y a coger el Ave de vuelta a casa.

Gran fin de semana. Deseando volver a escalar por aquellas tierras casi lejanas...

Saludos y buenas escaladas.

Lejos de los Jili...Gatos y Silencio. Ordesa, Midi y Riglos.


Unos días por el Pirineo. Esta vez he ido con mi amiguete Ismael. La verdad que ahora que estoy lejos de estas paredes las valoro aún más si cabe. Reconozco que el paisaje y las sensaciones vividas en ellas hacen que a los dos días de estar por casa ya esté ojeando guías y reseñas para regresar en breve.

En la Comida para Gatos.
Lejos de los Gilipollas. Ordesa.

Todas las piadas leídas coinciden de la calidad de la vía y que aun siendo de las cortas bien merece una visita. Me sumo a esta afirmación. La ruta no defrauda en absoluto y te deja más que satisfecho.
A destacar el primer largo como el más difícil y exigente. Y el tercero como el más espectacular y bonito.
En cuanto a material la vía pide mucho. Lo que pone en la reseña no es exagerado.
En cuanto a la graduación los aperturistas en el croquis la reflejaron. Pero nos pareció que el primer largo estará más cerca seguro del 6c que del 6b. El segundo largo si le subes el plus creo que mejor. Y así, casi todos...
Creo que no me equivoco al decir que el grado en el croquis esta apretadoooorrr!!
En definitiva una pequeña gran ruta 100% Ordesa.

Ismael en el comienzo del segundo largo.
En el espectacular tercer largo.
Asegurando desde la penúltima reunión. Ojo con ese ultimo largo! Una fisura chulisima con final desplomado!!  Menudo final de fiesta. Ambientazo!!1
Y como siempre disfrutando hasta en la bajada!

El croquis!! En el quinto largo ir al árbol. No se porque no lo pintaron. Ayuda a quitar dudas.

Comida para Gatos. Midi.

Sin defraudarme no la recomendaría a la ligera...
Justo a la derecha de la súper clásica Espolón Este nace esta ruta del año 86. Siendo de las modernas guarda toda esa mentalidad y esencia de las vías ochenteras en cuanto a exposición y compromiso.

En la guía de Munsch, Ravier y Thivel pone excelente vía de fisuras!! Que nadie se lleve a engaño... Predominan los pasos de regletas en placa  típicas del Midi, eso sí, junto con un par de diedros excepcionales que son de lo mejorcito que he escalado por la zona.

El primer largo tiene en su arrancada lo más difícil de toda la vía!! O así lo vimos nosotros. Pues fue lo único que se nos atraganto en cuanto a mentalidad free se refiere. 
Lo que viene después es más fácil, pero cuidadín con esa placa que es de las de controlar estrés y escalar centrado. La reunión en dos clavos.

En el primer largo. Justo en lo fino filipino...
El segundo largo es un diedro 5 estrellas. De los de que crean afición. Reunion en tres clavos donde una perfecta triangulación con maillón nos indica que de aquí ya se han bajado. 
Largazo!!
Diedro 5 estrellas!!

Tercer largo. Lo vi bastante expo. Después de un paso duro de V+/6a te montas a una placa sin posibilidad de protección debajo de un muro ligeramente desplomado con bastante crunchimusgo. Aquí, tras valorar la situación y ver en el jaleo que ya estaba metido conseguí lacear un pequeño saliente y bordear el espolón a la derecha para meterme en un diedro tumbado con más musgo todavía... A partir de aquí con más instinto de supervivencia que precisión en seguir ningún itinerario reseñado conseguimos llegar a la R5 del Espolón Este. Sinceramente no tengo ni idea de por dónde sería mejor... lo vi muy desconcertante y confuso. Y poco o casi nada tocado después del pasito de salida de la reunión.
El Cuarto largo de la vía es común al 6 del Espolón. Aquí sí se nota el paso de escaladores.


Magnifico 5 largo!!
El quinto largo es de esos que desde fuera parece que va a estar impracticable por lo sucio que esta. Engaña. Donde agarras, pisas y empotras está muy aceptable. Largazo!! El plus sin duda a la graduación.
El último tramo está a tope de musgo también. Va en busca de los rapeles del Espolón y se puede empalmar al anterior.

Para bajar sin problemas por los rapeles del Espolón. Cinco hasta la vira y uno más al suelo.

De material algunos fisus los aliens y camalot hasta el cuatro. Repetir algún mediano para el último largo va bien.


Ismael y su comida para Gatos!!! Jajajajajaja.
Un buen croquis ayudaría bastante. El de la guía de Luichy es más para saber que por ahí va una vía que para escalarla. Pocos detalles y poca precisión a la hora de definir el itinerario.


Vía del Silencio. Riglos.

Más de dos años pasaban desde mi última visita a los Mallos.
Escalar aquí es siempre una grata experiencia. 


Verticalidad y ambiente ya desde los primeros metros
Llegando a R2.
Llegando a R5.
Asegurando desde R6
Llegando a R7. Este largo sin ser extremo, conviene controlar lo de protegerse en conglomerado
Un olé! a los aperturistas y otro a los que la han rescatado del olvido!!

Esta más que piada y contada por la red. Así que poco más que decir... También nos gustó mucho. Bonita de principio a fin. Aunque este semiequipada y el grado obligado no sea muy alto la vía exige y conviene ir con la peli centrada.
Madrugamos bastante y el sol solo nos tocó en una ocasión y ya en la cima. Manguita larga escalando en un día que cuando llegamos a la furgo marcaba más de 35°.

Pues nada un bañito en el Gallego y regreso a los calores de los Madriles!!


Volveremos!! Asuntos pendientes quedaron!! 


Saludos y buenas escaladas!!

Quinta Chimenea (Mallos de Riglos)

Escalada a la Quinta Chimenea, entre los mallos Frechín y Visera, el 24 de abril de 2016 por Laura Albertos y Álex Puyó.

Quinta Chimenea, entre el Frechín y la Visera
Bonita vía ubicada en lo profundo de la chimenea que separa el mallo Frechín de la Visera. Abierta en 1968 por J. Urcina "Suizo", L. Gutiérrez y B. Úbeda se había convertido en una vía inescalable hasta ahora por los impedimentos de su exuberante vegetación, además de sus escasos y vetustos anclajes. Hace unos años ya se realizó un mínimo acondicionamiento, pero es debido al reequipamiento y desbroce y limpieza reciente por el que ya no existe ni la exposición por el equipamiento de apertura ni los problemas de roca mediocre y hierbas.

Aproximación: evidente hasta la base del Frechín y de ahí, también evidente, continuar hasta situarnos entre este mallo y la Visera.

A pesar de estar ubicada en una profunda chimenea, los pasos de oposición o en X son escasos, predominando sobre todo la escalada de diedro con algunos breves pasos de desplome. En estas secciones desplomadas, un estribo puede venir bien a quien no confíe mucho en sus brazos, aunque los seguros están muy cerca unos de otros.

L1. Primeros metros fáciles y tumbados. Prever que la roca puede estar mojada por una débil surgencia en la base de la vía. En los primeros metros netamente verticales se encuentra la mayor dificultad del largo y justo en la entrada de la reunión el aspecto terroso de la roca tampoco da para muchas alegrías. Encontramos una cuerda para acceder al nicho en el que se ubica el final del largo. (V+)
Último largo
L2. Salida fuertemente desplomada que se trampea bien gracias al generoso equipamiento. Después, un tramo más fácil que da paso a una bonita travesía diagonal bajo desplome también muy equipada y con roca excelente. Estribo útil si no se quiere tirar todo de brazos. (6b+ - V+/A0).

L3. Bonito largo. Salida por diedro fisurado con presas generosas de roca abrasiva. Posteriormente, el largo va tumbando hasta llegar fácilmente a la reunión. (V+)

L4 + L5. Salida vertical, bastante más fácil de lo que aparenta desde abajo, y posterior zona tumbada que termina en una amplia repisa por la que se va andando hasta situarnos al fondo, bajo un interesante desplome. (V+)

Arqueología riglera
L6. A pesar del enorme desplome que tenemos por encima, el largo se realiza enteramente por la placa y con la posibilidad de apoyarnos en la parte trasera, por lo que es más fácil de lo que aparenta. Sólo la salida obliga a esforzarse un poco más. Tras la salida del desplome, continuamos por zona más benévola hasta encontrar la reunión en un árbol. (6a+)

Escalada en 3-4 horas.

Descenso: Continuar siguiendo un nuevo sendero marcado con cuerdas fijas hasta dar con el camino de regreso del Frechín.

Envejecer en Riglos... La via del silencio




ENVEJECER EN RIGLOS…

LA VIA DEL SILENCIO

En las fisuras del tercer largo

Es duro envejecer en Riglos…

Durante años frecuentamos mucho Riglos, por gusto, climatología y proximidad. Este enclave hermoso y único tuvo mucho que ver con nuestra “educación alpina”, allí aprendimos a disfrutar del patio, de las vías largas y de ese ambiente tan característico.

De jóvenes lo escalamos allí todo, al menos todo lo que podíamos escalar. Luego, cuando las vías empezaron a repetirse, nuestra mirada se extendió hacia otras tapias del Piri y el Prepirineo, igualmente infinitos.

Pero siempre es un placer volver a reencontrar, y reencontrarse con esta verticalidad, con esta luz tan limpia, rodeados de mallos y rapaces, con el pueblo a nuestros pies y la corriente del Gállego escurriéndose en la distancia.

Hace ya muchos años, un día de invierno le entramos a la vía del Silencio. No tengo un recuerdo muy claro de aquella escalada. Recuerdo que pasamos mucho frío, recuerdo un largo con roca suelta, un bolo que se me sale y un vuelo frenado por un spit. Volví a intentarlo y progresé un poco más, hasta que justo bajo la reunión una gran panza me obligó a improvisar reunión y pedir sopitas a Juan.  Pasamos tanto frío que al día siguiente en vez de escalar nos dimos un paseo hasta el castillo de Marcuello, por supuesto al sol.


Han pasado muchos años y muchas cosas. Entre otras, que la vía ha sido restaurada. En este otoño tan templado, he sentido que era el momento de sacarse la espinita. Así que acompañado de Txingu, a primeros de noviembre de nuevo he vuelto a este escondido rincón, tan cerca y a la vez tan lejos del bullicio que suele reinar en la base del mallo Frechin. 

La temperatura es ideal, y en esta vía sabiamente restaurada por Oscar Palacios y compañeros hemos pasado varias horas (entre cinco y seis) disfrutando de sus largos, variados y exigentes “ma non troppo”. La primera parte es generosa en fisuras, y aunque protegida por pitones y algún parabolt, es agradable el hacer uso de fisus, aliens y camelots. (Usaremos el 3 un par de veces). Para cuando llegamos a las placas y panzas del 6º largo, los antebrazos ya han recibido lo suyo. Es duro envejecer en Riglos, me digo mientras recupero cuerda con los brazos a punto del calambre. Y es una gozada poder vivirlo, pienso mientras paseo la mirada por este paraíso. 

Mientras recorro el lienzo del 6º largo, reconozco la zona de roca delicada, hasta que llego bajo la mega-panza que me frenó la otra vez. Esta vez tampoco me deja. En fin, un 6b más bien bestia, que se transforma en A0 con salida agónica hasta la reunión. Siguen luego un par de largos de zigzagueos donde hay que llevar la brújula a mano, y para terminar otro paso bestia de 6ª+ o A0.

Una muy buena via, que exige para disfrutarla algo más del V+ obligatorio que aparece en los croquis (por cierto, muy buenos). Y una hermosa jornada de la que la cordada centenaria que formamos Txingu y yo logramos salir, si no con el rotpunkt, al menos con dignidad.

Es duro envejecer en Riglos… Y un placer vivirlo.

Lasarte anaiak

De la oscuridad a la luz, primer largo

Txingu entrando al segundo largo

Apretando en el tercero


Saliendo del 4º largo. A priori el más difícil, será es el menos obligado por grado y equipamiento

La panza del 6º largo


Los zigzagueos del 7º